Virtud como camino a la perfección PDF Imprimir E-Mail

La palabra “virtud” deriva del “LATIN” virtus, que significa fuerza, poder o potestad. Es por lo tanto una capacidad espiritual, una fuerza esencial divina, por excelencia, que crece y se aviva con la actividad, y por lo tanto alienta al iniciado y lo capacita para la lucha interior, contra las bajas pasiones y tendencias, los malos hábitos y las inclinaciones negativas. Para realizar el bien y perfeccionar la naturaleza inferior. 

Esta dicotomía en el ser humano, que se encuentra atrapado entre dos fuerzas o principios que constituyen el sello que marca el mundo de los efectos y la ley que gobierna toda la manifestación, y se pueden equilibrar a través del ESTUDIO DE LA CIENCIA Y LA PRÁCTICA DE LAS VIRTUDES.  ARISTÓTELES consideraba que, la “VIRTUD” es el justo medio entre dos tendencias humanas opuestas, que pueden llamarse en general, exceso y defecto.

Las virtudes sirven de coadyuvantes, y a través de su práctica continua y perseverante, y ello unido al estudio de la propia esencia conduce a la perfección.  Fundamentalmente con el dominio de la voluntad, observación y atención constante sobre sí mismo, y desde el “SER” se llega al dominio de la mente, el cuerpo y las emociones.  Al hablar de las pasiones, por no decir instintos, nos referimos a uno de los vehículos o formas de expresión humana. Una tendencia instintiva es una necesidad interna que busca ser satisfecha.

Es una necesidad continua, que solo desaparece cuando es satisfecha…, de la misma manera que el hambre desaparece después de comer. Las dos principales tendencias instintivas que dominan el comportamiento humano son la tendencia libidinosa y la tendencia agresiva. La tendencia libidinosa  comprende no sólo la tendencia sexual, sino todas las emociones y necesidades comprendidas en el amplio espectro de la naturaleza humana. Los instintos son entes de reacciones automáticas, que aprendieron algo muy peligroso: “A no dormir jamás”.  Los instintos, están siempre prontos como una mano mecánica lista para el ataque, y que aprieta fuerte de entrada. Son muy hábiles, conocen el arte de la guerra, y sobre todo, del “CAMOUFLAGE”. Se manejan vistiéndose de símbolos como disfraz.

Es muy difícil que no estén escondidos en algún acto de nuestra vida, y aún en los actos de corte místico pueden aparecer disfrazados de elementos superiores para que los dejemos vivir.  Lo más bestiales instintos, pueden presentarse como obras de amor para el místico; como ideas en el intelectual; como necesidad de acción en el hombre de voluntad. Para saber diferenciar un instinto, lo único que puede darnos la pauta es su “FINALIDAD”. Todo aquello que sabotee la línea espiritual que el hombre se propone seguir, es un instinto; por lo tanto, se trata de un enemigo y ante el enemigo, solo caven dos posibilidades: Matarlo o que nos Mate. Los tratados de paz, no son más que intervalos para poder armarse mejor. 

AL INSTINTO, hay que tratar de matarlo.  Según EVAGRIO PÓNTICO, monje griego, de los padres del desierto (345 - 399 d.C), considera que  los (3) impulsos fundamentales humanos son: COMER (gula) SEXUALIDAD (lujuria) y CODICIA (avaricia) y que, han de dominarse mediante un ascesis, entendiendo por “ASCESIS” todo aquello que en la vida espiritual es ejercicio, esfuerzo, lucha y privación contra sí mismo y contra todo aquello que obstaculice el camino correcto de perfeccionamiento espiritual. En suma de lo que se trata realmente es de la “Disciplina”, no para aplastar los instintos sino para formarlos a fin de que estén a nuestra disposición como una fuerza potencial. Si reconocemos que el yo animal, nos tiene en su puño, y que vivimos más para sus necesidades, que para aquello que lo trasciende, caeremos en cuenta que perdemos energía tiempo en vestirlo, darle de comer, bañarlo, cobijarlo, mimarlo, respetarle sus caprichos, pasiones, sexualismo, etc.

El yo animal asfixia al yo espiritual, semejante a un pajarillo encerrado en un vaso sin recibir el aire necesario para vivir. Nosotros no nos hemos dado cuenta, de nuestra propia esclavitud, puesto que, DORMIMOS PROFUNDAMENTE. El yo animal en mis instintos, en mis emociones, en mis sentimientos, ¿pero quien gobierna a quien? ¿Quién ordena lo que debe ser ordenado?. Por eso decía Pascal que “las pasiones dominadas son virtudes”. Pero si le falta el cauce a la pasión, esto es, el dominio de uno mismo, esta energía sin control es capaz de arrasarlo todo, como es el caso de un caballo desbocado, sin control ni jinete que lo controle. De allí muy valido el lema masónico “ORDO AB CHAO”. En la Masonería operativa el trabajo consiste en actuar sobre la individualidad psíquica. Lo que se define como “devastar la piedra bruta”, es decir: actuar volitiva e intencionalmente sobre los aspectos más oscuros de la individualidad humana con el propósito de transformarlas en fuerzas de bien. “Vida simple, pensamientos elevados”. “La sencillez”, es la clave, una vida sencilla, implica descartar la ganancia, se abandona la astucia, se disminuye el egoísmo y se reducen los deseos.  “LA ESFINGE” según una remota tradición egipcia recogida y poetizada por los griegos; es un monstruo con cuerpo de bestia y cabeza de hombre, es decir se la representaba con CUERPO DE TORO, GARRAS DE LEÓN, ALAS DE AGUÍLA Y CABEZA DE HOMBRE, echada sobre el vientre, silenciosa y mirando hacia el “ESTE”, por donde sale el sol.  La antigua versión egipcia, hoy prácticamente desconocida, dice que las partes de la esfinge crecieron en animales diferentes, que de ellos surgió luego una cabeza de apariencia humana, pero muda y terrible, y que este engendro corría, nadaba y volaba, devorando y destruyendo lo que hallaba a su paso, hasta que THOT (el Dios Hermes de la versión griega, el mercurio de los romanos, el BUDDHA de los Arios primitivos) penetró en ella, animó la insensata cabeza y entonces la horrible bestia se echó, domada, sobre su vientre. 

“EL DESEO” es la causa del dolor, esa sed insaciable que conduce a la renovada existencia acompañada del deleite sensual, la codicia que busca la satisfacción ora aquí, ora allá; es decir el “Deseo” para la gratificación de las pasiones a través de los sentidos materiales necesario es pues la EXTINCIÓN  del deseo. Las Virtudes Cardinales son el fundamento de las Teologales y son cuatro: PRUDENCIA, JUSTICIA, FORTALEZA Y TEMPLANZA; y desempeñan un papel fundamental por eso se les llama cardinales, todas las demás se agrupan en torno a ellas. Las Teologales no admiten equilibrios, por cuanto son Supra-racionales, y vinculan al individuo con lo infinito, y es necesario desconectarse de todas las fases del conocimiento, basado en la experiencia para poder llegar a ellas.

LA PRUDENCIA  no es más que una vida conforme a la realidad
LA JUSTICIA nos da sentido del bien común
LA FORTALEZA mediante esta virtud le hacemos frente animosamente a las adversidades de la vida
LA TEMPLANZA virtud que incita a la moderación, sobriedad. Modera los ímpetus de nuestros afectos y apegos, e impide que se desbloqueen, y las transforma en “Fuerzas” (Virtud) de bien 

En cuando a las virtudes teologales LA FE, LA ESPERANZA Y LA CARIDAD fortalecen la condición del Iniciado: LA FE por la cual creemos en las “Verdades eternas”. LA ESPERANZA: es la aspiración de todo iniciado abandonado a sí mismo, meditando sobre su destino en la tierra, y el término fatal de su existencia. Y el AMOR es el culmen, sin ella todas las demás virtudes se vacían de su esencia. “Si no tengo amor nada soy… nada me aprovecha” En síntesis, el deber de todo iniciado es conquistarse a sí mismo; y ese primer paso exige un esfuerzo de voluntad continuo y verdadero; el cual necesita una regla de vida que comporte una serie de actos espirituales necesarios que se cumplan escrupulosamente. El iniciado debe actuar por convicción, por que cree en la verdad y la justicia más no por conveniencia; su comportamiento debe ser correcto esté solo o acompañado, y de una regla de conducta que marque en él un carácter indeleble, jamás desmentido. Debe “SER” porque el ALMA ES INMORTAL, por que lo dicta como algo natural y desea eternizarse buscando su propia naturaleza.

 
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